El terrorismo del S. XXI ha cambiado el modo de concevbr la seguridad. Podríamos decir que los terroristas han conseguido lo que querían, puesto que todos los países del mundo se han visto obligados a tomar medidas de seguridad innovadoras para luchar contra unos criminales que podrían estar en cualquier parte.
Little Brother (Cory Doctorov, 2008)
viernes, 5 de marzo de 2010
El terrorismo del S. XXI ha cambiado el modo de concevbr la seguridad. Podríamos decir que los terroristas han conseguido lo que querían, puesto que todos los países del mundo se han visto obligados a tomar medidas de seguridad innovadoras para luchar contra unos criminales que podrían estar en cualquier parte.
Perpetrado por Marisunflowers en 23:05 4 cucamonas
Etiquetas: ci-fi, literatura, recomendación
Crepúsculo, como (no) te queremos
sábado, 28 de noviembre de 2009
Seriously, W T F.
Atardeceres
“... como disfraz”
“¿Qué?”, pregunté sin aliento.
“Oh.” Dije. “¿Qué tipo de fruta?”
“Oh. ¿Puedo verlo?”
“Sí”
“Muy bien. Que así sea”
Y después, nada.
*****
“Ups.”
“Ñam.“
FIN
Perpetrado por pHonta en 12:30 1 cucamonas
Etiquetas: crepusculo, grandes frases, literatura, meyer, terribad writing
Premios Hugo 2009: ¡A leer!
domingo, 29 de marzo de 2009
Para empezar a leer (aviso, como es lógico, están todas en inglés) os recomiendo ésta (Article of Faith). Es una historia muy cortita que habla sobre como el robot de un párroco empieza a mostrar cierto interés por la religión. Y no diré más para no reventar nada, pero muy buenas tienen que ser el resto de historias para que me gusten más que ésta.
Perpetrado por Rodrigo Garcia Carmona en 21:20 6 cucamonas
Etiquetas: ci-fi, efemerides, literatura
Fin de los libros baratos
viernes, 1 de agosto de 2008
¡Pero qué hacéis ahí sentandos! ¿Acabo de deciros que la colección Byblos ha sido descatalogada y os quedáis tan tranquilos?

Espera, igual es que no sabéis a qué colección me refiero. Estoy hablando de esa magnífica selección de títulos que Ediciones B empezó a sacar para bolsillo el 25 de febrero de 2004. Se trataba de una colección que abarcaba todo tipo de géneros y que recorría desde los clásico, hasta las novedades de Ediciones B (éstas últimas con cierto retraso con respecto a la edición no de bolsillo, claro). En su sección de ciencia ficción no tenía igual. Su idea era sacar una colección plural, completa y para todos los públicos a un precio único la mar de asequible: 5 eurillos el libro. Por supuesto, arrasó.
En 2005, salió al mercado otra colección de libros de bolsillo de Ediciones B, pero más grande (12,5 x 20 cm. frente a los 11 x 17 de la colección Byblos) y más cara (10€ el libro, sólo el doble...). Aún así, aseguraron que no iban a retirar la colección Byblos del mercado y que mantendrían el precio, aunque reconocían que al sector editorial y librero le molestaba que la gente pudiera obtener algo de esa calidad a un precio tan asequible (lo decía con otras palabras, claro, pero estamos hablando de la diferencia entre el acceso de todos a la lectura, o sólo el de los que tienen suficiente dinero para pagar 20€ por ejemplar).Recientemente, los últimos libros de la colección experimentaron una subida de precio (cosa lógica después de 4 años), alcanzando los 6€ por ejemplar. Sin embargo, empezó a notarse la ausencia de algunos títulos en esta edición que aparecían sospechosamente rápido en la edición de Zeta Bolsillo (a la que me he referido en el párrafo anterior). Y, en general, ésa ha sido la tendencia, migrar títulos de la colección Byblos a la Zeta Bolsillo.
Ayer estuve en una librería y me dijeron que era el último día para comprar libros de Byblos, porque iban a retirarlos y, de hecho, tuve que tirarme literalmente al suelo a rebuscar entre los títulos que había porque ya ni siquiera estaban en las estanterías. No había mucho donde elegir, así que cogí lo poco que me interesaba y no tenía y me quedé con las ganas de poder acceder a una auténtica representación de los libros de esta magnífica edición para poder escoger.
La colección Zeta Bolsillo me gusta menos, no sólo por el precio (entiendo que no se puede tener un precio de 5€ para siempre, pero el salto es grande), sino también por el formato, pues Byblos tenía el tamaño de libro y letra óptimo en mi opinión.
Si aún encontráis algún ejemplar de Byblos que os interese en vuestra librería, no lo penséis y compradlo, pues puede ser vuestra última oportunidad.

Felicidades para los que comprasteis toda la colección (pues sé que hay algunos que se lo marcaron como objetivo) y lo siento por aquellos que no llegasteis a tiempo y os hubiera gustado comprar alguno más (como es mi caso). Ahora todos tendremos que conformarnos con el nuevo formato que ya no encajará tan bien en nuestras estanterías, pero la vida es así.
Adiós a una colección que echaré sinceramente de menos.
Perpetrado por Marisunflowers en 10:00 10 cucamonas
Etiquetas: ci-fi, compras, literatura
Ragnarock en las playas de Ítaca
viernes, 18 de abril de 2008
Conocía a Rafael Marín por ser el traductor y articulista de la edición de Libros de Papel de Príncipe Valiente, y porque era amigo de Carlos Pacheco, con el que trabajó como guionista en varios cómics. Con esos precedentes, pensé que valía la pena leer alguno de sus libros a ver qué me parecía. Estuve dudando entre la premiada Juglar, una novela medieval-fantástica ambientada en la España del Cid, y El centauro de piedra, por el que finalmente me decidí (por cierto, atención al precio que tiene, parece que ha bajado desde que lo compré... ). Éste es una recopilación de relatos cortos de ciencia ficción, durante los cuales podemos ver la evolución del autor a lo largo de su carrera. Me costó bastante encontrar el libro, o más bien debería decir que les costó mucho a los de la librería, porque la novela tardó eones en llegar a mi casa. Afortunadamente, la espera valió la pena, porque el libró me encantó.
En él me encontré con relatos muy variados, tanto por su continente como por su contenido, con una introducción muy curiosa del autor antes de cada una de las historias sobre las circunstancias en que habían sido escritas. De todos los relatos, el que da nombre a esta entrada me gustó muy especialmente y, buscando más en internet sobre su trasfondo, me encontré que se podía disfrutar de él en Crisei, El blog de Marín. Así que para qué os voy a entretener contado los pormenores del libro cuando podéis disfrutar de un cachito del mismo de primera mano. Quizás sea un poco largo para leerlo en la pantalla del ordenador, pero bueno, os lo recomiendo totalmente ¡y es gratis! E igual que este relato, podéis encontrar muchos más en el apartado Creación de su blog. Así que no os hago perder más el tiempo, ¡ya tenéis un montón para leer!
Perpetrado por Carlos en 8:49 1 cucamonas
Etiquetas: ci-fi, fantasia, literatura, reseña
Luke, yo soy tu padre y ése de ahí tu primo, la de ahí tu tía segunda y ven por aquí que te voy a presentar a...
martes, 25 de marzo de 2008
¿Qué son? ¿Por qué existen? ¿Cómo son?
Tantas preguntas y a la vez tantas posibles respuestas.
Las sagas vienen siendo una verdadera modalidad propia de formato literario que se puede remontar a Dumas, a las numerosas leyendas artúricas o incluso a cantares medievales y renacentistas. Pero no nos vamos a ir tan atrás. Volvamos al presente, al momento en el que estás delante de la estantería de tu librería y miras los títulos y reconoces nombres que te han dicho y ves que los títulos se coordinan a veces y que parece que forman series y, como te lo ha dicho ese amigo super friki que lee tanto, pues lo coges y, oyes, pues no estaba mal, y anda, si tiene una segunda parte, ¡ay va! Pues cómo mola, ¿no? ¿Y el tercero? ¡Uau! ¡Vaya, ya va por el cuarto y el quinto y…! ¡Válgame la Virgen si esto es como Falcon Crest! Ya lo veis. ¿Quién no ha pasado por esto? Comercialmente tienen muchísimo tirón en un mundo en el que no hay publicidad más poderosa que el boca-oreja.
Así pues, nos encontramos con dos tipos de sagas:
- A lo largo de todos los libros se desarrolla una gran trama que queda inconclusa al final de cada tomo y obliga a comprar el siguiente para poder enterarte del final conservando estilo, personajes y argumento general (véase El Señor de los Anillos, Harry Potter, La Materia Oscura...).
- Son libros más o menos independientes entre sí que conservan personajes, el universo, el estilo, aunque las tramas son diferentes y pueden, en mayor o menos medida, leerse por separado y en un orden aleatorio (Los libros de James Bond, La Saga de Ender, El Mundodisco de Terry Pratchett, El capitán Alatriste...).
¿Por qué han empezado a surgir como setas?
Hay muchas razones para ello, pero entre ellas podría decirse que el gran público está tan habituado a las películas con segundas, terceras y X partes, precuelas, spin-off's, making off's, series basadas en películas, películas basadas en series, series largas y cortas, etc., que el hecho de que una historia, independientemente del formato, sea autoconclusiva, es casi una idea revolucionaria.

Los finales ambiguos y abiertos han dado paso a la popularización del comentario "Buah, seguro que hacen la segunda parte". Incluso cuando parecía que una historia había terminado para bien, de pronto pasa ALGO que reactiva la historia de manera absolutamente inverosímil, pero que al fin y al cabo logra el objetivo: mantener al público enganchado.
El mercado literario, tras una época de franca decadencia, ha encontrado en la simbiosis marketiniana con los medios audiovisuales su salida económica y comercial más acertada. Y no me estoy refiriendo a los audiolibros.
La adaptación de los formatos argumentales televisivos y cinematográficos, y casi estilísticos, han convertido a las novelas de hoy día en guiones a medio hacer. La composición de grandes series mantienen al lector enganchado a los lanzamientos del autor casi del mismo modo, si no más fervientemente, que los espectadores de "Héroes", "Dexter" o "House". De una u otra manera se presupone que libro que tenga éxito, libro que se lleva al cine, y los autores, salvo contadas excepciones, tienden a escribir más cinematográficamente de lo que cabría esperar.
En una época en la que el cine se ha quedado sin historias que contar, la literatura sale en su auxilio para ayudarse también a sí misma.
Sartas Choriceras o Calidad en Serie
Tema peliagudo éste. La inmensa mayoría de la gente dirá que las sagas ceden en calidad a favor de lo comercial. Otros dirán que eso no tiene por qué ser así ya que hay sagas brillantes.
Ninguno de los dos bandos estaría equivocado. Hay sagas que, aunque nunca estarán en las listas de libros de obligada lectura en colegios e institutos son de innegable calidad, así como las hay que las lees porque el autor ha hecho un indudable pacto con el diablo para tenerte enganchado a tamaño bodrio (véase Eragon-Eldest o Crónicas de Idún y su secuela... (Comentario hecho con todo el respeto a sus autores, claro)).
Así pues, toca hacer la siguiente reflexión: las sagas son buenas de cara a la gloria y brillo de la historia de las letras o en cambio son un cáncer a extirpar.
Pues según la opinión de la que suscribe, ni una cosa ni la otra. Los extremos nunca son buenos y menos en algo como el arte.
Ahora bien, una cosa es una cosa, y dos, pues dos. Me explico: la institucionalización comercial de los fan-fics. No me parece una mala idea. De hecho es una idea genial. Es una manera que tienen los fans de algo de expresar sus inquietudes literarias de manera libre y gratis (esto sí que es por amor al arte), a todo el mundo que les quiera leer. Y en prácticamente todos y cada uno de esos fanfics encontraréis lo siguiente:
"DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen y no gano nada por esto".
Cuál fue mi sorpresa cuando hace ya unos meses, en una conocida librería encontré novelitas de autores siempre diferentes (y absolutamente desconocidos) de... "Amar en tiempos revueltos". Flipé. Aquella era la institucionalización del fanfic. Seguí buscando y descubrí los libros de "Xena: la princesa guerrera". Superando los accesos de náusea me di de bruces con los de "Star Wars", los de "Stargate", los de “Warhammer 40.000” y los de "Babylon 5". Respiré hondo, conté hasta 10 y reflexioné.
Ya no es que el mercado literario hubiera copiado estilos narrativos, ¡¡sino que había canibalizado por completo al celuloide!! Todas esas colecciones de libros, en teoría, se englobarían dentro del concepto de las sagas, pero, ¿hasta qué punto? Se basan en la misma serie o película, pero no tienen por qué estar interrelacionadas entre sí. Aunque utilicen a los mismos personajes ya no conforman una saga real ya que son historias totalmente independientes. En estos casos nos encontramos ante una deformación del formato. Ya no son sagas, sino colecciones, "bibliotecas" con un mismo título genérico. Pero sin embargo, se aprovechan de su tirón comercial.
Sagas buenas o sagas malas, primar lo comercial sobre la calidad, canibalización de estilos, etc... Todos leemos más o menos y pocos pueden decir que no han leído ninguna. Cada opinión es válida en una realidad que es más que evidente.
¿Cuál es tu saga favorita? ¿Cuál dejarías en el rincón más oscuro de la biblioteca más remota?
Perpetrado por Bea en 22:33 10 cucamonas
Etiquetas: fandom, literatura, series
El Conde de Monte Cristo
sábado, 15 de marzo de 2008
Nota: * Dos puñaladas.
Perpetrado por Sir Lamorak de Gales en 14:54 15 cucamonas
Etiquetas: literatura, reseña
Últimas lecturas: Ivanhoe
miércoles, 5 de marzo de 2008
El verano pasado tuve la fortuna de visitar Edimburgo con varios amigos de la universidad, que más tarde me liarían para participar en el blog que tenéis entre manos. Sin entrar en muchos detalles sobre el viaje (aunque me veo en la obligación de recomendar fervientemente dicha ciudad como destino de vacaciones), al poco tiempo de estar allí llegamos a una importante conclusión. En esa tierra aprecian, y mucho, a un señor llamado Walter Scott. Sir Walter Scott.
Así, en pleno centro de la ciudad, en un parque frente a la principal calle de tiendas, y al pie de un imponente castillo, se erige un monumento. Y no hablo de cuatro piedras mal puestas, o de una estatua solitaria con una placa conmemorativa. El monumento a Walter Scott en Edimburgo es un pedazo de torre gótica de más de sesenta metros (o eso dice
Un par de días después de este primer encuentro, acabamos en un pequeño museo dedicado a escritores escoceses. Había material sobre el piratesco y muy recomendable R.L Stevenson, de quien quizá debamos hablar en otra ocasión, así como de algún otro escritor cuyo nombre nunca recordaremos. Pero el gran protagonista era sir Walter. Supimos de su vida personal, no muy interesante, y de su obra literaria, que cada vez me intrigaba más. Un título en particular me resultaba vagamente familiar: Ivanhoe. Creía recordar haberla visto en alguna estantería de mi casa… habría que echarle un vistazo.
Fue así como el libro entró en mi cola de lectura, aunque aún pasarían varios meses hasta que llegara su turno. Hace unos días terminé el último capítulo, quedandome un buen sabor de boca que me ha llevado a escribir estas líneas.
En fin, hablemos del libro en cuestión El ejemplar que he leído forma parte de la colección de novelas de aventuras que publicó hace un tiempo El País, en formato de bolsillo, con una traducción muy digna, y el ridículo precio de dos euros. Por otra parte, la portada es pobretona, con un dibujo bastante flojo de un caballero al galope sobre fondo azul. Puesto que el título de la novela no aporta demasiada información, todo lo que sabía cuando la abrí por primera vez es que estaba escrita por el señor (perdón, sir) Scott, y que aparecería, por lo menos un caballero. Quizá incluso se llamara Ivanhoe.
Debo señalar que el género caballeresco nunca se ha contado entre mis preferidos, lo que puede resultar chocante, si tenemos en cuenta que me chifla la fantasía medieval. Pero mi actitud hacia estos libros ha mejorado ligeramente en los últimos tiempos, después de leer la magnífica saga Canción de Hielo y Fuego (más conocida por el título de su primer libro, Juego de Tronos) que, entre muchas otras cosas, habla de tipos enlatados que se pelean a caballo. Aunque Ivanhoe es una obra muy distinta (y, en mi opinión, ni de lejos tan buena), no faltan elementos comunes entre ambas. Por citar unos cuantos, además de los mencionados guerreros en conserva tenemos torneos de caballería, asedios, juicios por combate y alegres hombres del bosque. Eso sí, no esperéis intrigas políticas dignas de tal nombre. Ivanhoe es, ante todo, una historia de aventuras.
Resumiendo, y sin reventar detalles de la trama, la novela transcurre en Inglaterra durante el reinado de Ricardo Corazón de León, que por supuesto se encuentra lejos de su reino, luchando en las cruzadas mientras su hermano Juan gobierna despóticamente. La nota de originalidad estriba en que, mientras otras historias similares se centran en la resistencia de los héroes contra un tiránico Juan, en Ivanhoe se da especial importancia al conflicto entre sajones y normandos. Pocos años después de la conquista de Inglaterra a manos de los refinados y caballerescos normandos, los sajones, gente rústica que aún invoca ocasionalmente a los dioses nórdicos, no ven con buenos ojos a sus nuevos gobernantes. La novela muestra el punto de vista de los sajones, sin caer en el simplismo de buenos contra malos. De hecho, el propio rey Ricardo pertenece a una dinastía normanda, y el caballero Ivanhoe es su principal campeón.
El reparto es uno de los puntos fuertes, con personajes muy humanos y repletos de matices alternándose con otros más caricaturescos, que no obstante resultan divertidos y entrañables. Sin embargo, y por extraño que parezca, el que da título a la novela no se encuentra en ninguno de estos dos grupos. En efecto, Ivanhoe es un tipo plano y más bien insulso, que ni siquiera participa en los principales eventos de la historia, bien por estar ausente, bien por tener que recuperarse de sus heridas. Su único mérito consiste en tener un nombre bonito que queda bien en la portada de una novela.
Frente a la sosería del héroe, llama la atención lo logrado que está el papel, tradicionalmente secundario y superficial, de la doncella en apuros. La bellísima Rebecca, hija de un rico comerciante judío, y por lo tanto perteneciente a una raza universalmente despreciada, consigue conmover y enamorar a héroes, villanos y lectores por igual. Es un personaje trágico que se enfrenta a las adversidades con una difícil mezcla de humildad y dignidad. A lo largo de la historia, Rebecca eclipsa a todos los demás actores (incluyendo a la distinguida y aburrida dama Rowena, enamorada de Ivanhoe y doncella “oficial” de la obra), siendo en muchos sentidos la verdadera protagonista.
No menos importante es la abundancia y calidad de los villanos. Aunque los primeros capítulos parecen indicar que el principal antagonista será el inevitable príncipe Juan, ejerciendo de tirano de opereta, lo cierto es que éste pasa pronto a un segundo plano. A partir del segundo tercio del libro, las maldades quedan en manos de auténticos hombres de acción: el caprichoso aunque honorable mercenario Maurice de Bracy, el brutal barón normando Front-de-Boeuf (literalmente, “frente de buey”), y el orgulloso caballero templario, Brian de Bois-Guilbert.
La orden del temple, por cierto, presenta en esta obra una imagen bien distinta de aquella a la que podemos estar acostumbrados por la ficción más reciente. Desde luego, estos templarios no encajan en el perfil de sabandijas conspiradoras aficionadas a esconder tesoros, guardar secretos terribles, y dejar acertijos y mensajes en código. En Ivanhoe, los templarios son guerreros brutales: aplastan cráneos, azotan sarracenos, desafían a quien se les ponga por delante, secuestran doncellas, y queman brujas.
Finalmente, en el libro aparecen una serie de personajes misteriosos, cuya identidad se oculta al lector durante la mayor parte de la historia. No seré yo quien desvele sus secretos, aunque no me resultó particularmente difícil adivinarlos. Como nota curiosa, debo decir que me acostumbré tanto a los apodos que se les da en un primer momento, que se me hizo muy extraño ver cómo de pronto el narrador pasaba a referirse a ellos por sus nombres de pila. Me dio la sensación de que los personajes perdían, de este modo, parte de su mística.
Concluyendo, Ivanhoe es una lectura muy recomendable, si bien no me atrevería a calificarlo de imprescindible (categoría en la que sí entraría, por ejemplo, la ya mencionada Juego de Tronos). Ofrece buena prosa, aventuras razonablemente épicas pero verosímiles, buena documentación histórica (o lo bastante buena para no engañar a un lego en la materia como soy yo), y personajes memorables. Algo de humor, mucha acción, predominancia del amor platónico frente al sexo, aunque sin caer en la ingenuidad.
Me decepcionaron algunos aspectos, como la trama, excesivamente simple. La acción se desarrolla en escenas, entretenidas y bien narradas, pero también algo inconexas. Poco de lo que se cuenta contribuye realmente al desenlace, que se hace un tanto arbitrario. Precisamente en la secuencia final se da un giro injustificable (el que lea el libro lo reconocerá fácilmente, cuando llegue) que arruina la verosimilitud y casi impulsa a dejar de leer. Con todo, Ivanhoe consigue dejar al lector un buen sabor de boca. Que no es poco.
Perpetrado por Perico en 23:18 4 cucamonas
Etiquetas: historia, literatura
"Cuy'val Dar"
domingo, 2 de marzo de 2008

True Colors: El título muy sugestivo va acorde con la situación que se planteará cuando nazca el Imperio. De parte de quien se posicionaran los millones de clones cuando estalle el conflicto. ¿Seguirán a sus generales jedi hasta el final? ¿obedeceran al canciller Palpatine? Skirata tiene una tercera opción. Esta no es su guerra, es la guerra de otros, el quiere sacar a "sus muchachos" de una pieza y sin la aceleración de crecimiento que les condena a una vida corta. El objetivo primario en esta última entrega será la "caza del cientifico". Pero no sólo Skirata busca al genetista capaz de devolver una duración normal a la vida de sus muchachos, parece que el canciller tiene un oscuro interés en encontrarlo.Perpetrado por Sir Lamorak de Gales en 16:44 4 cucamonas
Etiquetas: ci-fi, derechos de autor, literatura, reseña, star wars
Lo mejor que le puede pasar a un cruasán...
jueves, 28 de febrero de 2008
... es que lo unten con mantequilla.
Cuando todavía estaba en la universidad, nos pasamos un buena temporada bromeando sobre el hecho de que un amigo nuestro -que para mantener en el anonimato, llamaré Mr K- no paraba de recomendarnos el primer libro de Pablo Tusset, Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, que más tarde daría lugar a una película con el mismo nombre (no pongo ninguno de los enlaces del libro o la película, porque tienen demasiados detalles de la trama).
Perpetrado por Carlos en 10:31 2 cucamonas
Etiquetas: amiguetes, literatura, reseña
Enano, contrahecho, ¡y el mejor mercenario de la galaxia!
jueves, 21 de febrero de 2008
Entrando ya en harina, Javi me pasó los dos primeros libros (según la ed. de bolsillo) de la saga de Miles Vorkosigan, el protagonista de la serie más larga de Lois McMaster Bujold. Resultaron ser muy ligeros, pero no porque la trama fuera insustancial o los personajes pobres, sino porque había conseguido imprimirle ritmo y agilidad al relato, ¡y las páginas se pasaban volando!
No me gusta reventarme el cerebro cada vez que cojo un libro, sino disfrutar con la inmersión.
Perpetrado por pHonta en 22:28 6 cucamonas
Etiquetas: ci-fi, literatura












