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El Salón del Manga en imágenes

domingo, 9 de noviembre de 2008

Lo prometido es deuda. Prometimos una cobertura sin precedentes del Salón del Manga de Barceona (2008) y aquí lo tenéis. Sí, ha tardado una semana, pero la elaboración de este completo y exaustivo reportaje ha llevado su tiempo. La calidad se hace de rogar.

Sin embargo, como en la Isla de los Monstruos somos unos vagos una publicación de vanguardia, hemos decidido llevar a cabo una deconstrucción (como diría Ferrán Adrià) del reportaje. Os lo hemos resumido en tan sólo 5 imágenes. Cinco.

Y sin más preámbulos:

Yoshikazu Yasuhiko me dedica un manga.


No estaba en el salón, sino en las Ramblas.
La mujer casi muere del susto.



El mejor disfraz del salón.


La pillamos in-extremis.
Lo de detrás es la salida del recinto.



Un arroz a la cubana excelente.

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"Los frikis no se buscan, se encuentran."

domingo, 20 de julio de 2008

Eso solía decir mi buen amigo Wachinayn cuando éramos jóvenes... (Bueno, más jóvenes...)

En realidad, tiene sentido. Vas a las mismas tiendas, frecuentas los barrios en que se encuentran, te cruzas en los foros, vas a los mismos salones, ves las mismas pelis... El caso es que, actuando como un friki, te encuentras con otros frikis. Sin embargo, ayer demostramos que, no sólo, un friki puede surgir en tu vida cuando menos te lo esperas. Sigue leyendo esta entrada y te lo demostraré.

Frikis.

La noche de autos (viernes 18 de julio de 2008) un grupo de jóvenes intelectuales universitarios (también conocidos como frikis) salían de un encuentro cultural (partida de D&D) para ir a cenar (eso lo hacemos como la gente normal). Se decantaron por un restaurante turco (lo que viene a ser un Kebab) donde se sentaron en una mesa para realizar su consumición.

Fueron cambiando erráticamente de una conversación a otra (los planes para el verano, ideas de excursiones, elegir nombres para ciudades de criaturas de fantasía...), como suelen hacer los jóvenes de su edad (que aún lo somos, narices). Sin embargo, la que escribe esta nota, percibió cómo el chico sentado en la mesa de al lado se movía con cierto nerviosismo, como si la conversación le afectara en algo. Igual era un friki, pero parecía improbable, pues su acompañate era una chica y, bueno, todos sabemos que es más difícil ligar cuando se es friki (sobre todo los tíos).

En un momento dado, interrumpió la conversación acalorada de nuestra mesa, para incidir sobre lo gilip... imprudentes que son algunos jóvenes moteros. Ahí estaba la prueba, no era friki, estaba aburrido y quería entrar en la conversación de la mesa de al lado, porque no sabía de qué hablar con la chica que le acompañaba (o era tímido y no sabía de qué hablar con ella...).

Por supuesto, un tema nos llevo a otro y, mientras buscaba el nombre de un tomo de Batman que me había gustado y recibía sugerencias sobre cuál podría ser... ¡Zas! Volvimos a ser interrumpidos por el mismo individuo, que corregía el título que estábamos barajando, para después mostrarse algo avergonzado por habernos abordado de esa manera. Como quien reconoce que es alcohólico, dijo estas solemnes palabras: "Sí, soy friki y me gusta Batman.", mientras ponía carita de compunjido.

Me gusta Batman.

Y, como un friki nunca avergüenza a otro friki (lo que no significa que no pueda humillarlo y arrastrarlo por el fango en una partida de cualquier cosa), la respuesta era evidente: "No te preocupes. Nosotros también." Si bien es cierto que nosotros, reforzados por nuestro número, lo dijimos con más energía, incluso con orgullo.

Por supuesto, en ese momento, se activaron algunos resortes en las neuronas de algunos y surgió un: "¿Tú no estuviste en las CLN de...?" "Espera, tú me suenas de un rol en vivo..." Yo cosas de esas en las que sólo una panda de frikis como Dios manda se atrevería a reconocer que ha hecho.

Y ahí lo tenéis, otro encuentro de frikis satisfactoriamente resuelto en esta nuestra isla. Igual nos miran raro, piensan que hablamos en otro idioma, cambian de acera a nuestro paso (yo también lo hago cuando hueles de esa manera que denota que has raideado demasiado sin pasar por la ducha)... Pero los frikis están ahí fuera... (Música de Expediente X, por favor)

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Luke, yo soy tu padre y ése de ahí tu primo, la de ahí tu tía segunda y ven por aquí que te voy a presentar a...

martes, 25 de marzo de 2008


Hablemos de SAGAS.

¿Qué son? ¿Por qué existen? ¿Cómo son?

Tantas preguntas y a la vez tantas posibles respuestas.

Las sagas vienen siendo una verdadera modalidad propia de formato literario que se puede remontar a Dumas, a las numerosas leyendas artúricas o incluso a cantares medievales y renacentistas. Pero no nos vamos a ir tan atrás. Volvamos al presente, al momento en el que estás delante de la estantería de tu librería y miras los títulos y reconoces nombres que te han dicho y ves que los títulos se coordinan a veces y que parece que forman series y, como te lo ha dicho ese amigo super friki que lee tanto, pues lo coges y, oyes, pues no estaba mal, y anda, si tiene una segunda parte, ¡ay va! Pues cómo mola, ¿no? ¿Y el tercero? ¡Uau! ¡Vaya, ya va por el cuarto y el quinto y…! ¡Válgame la Virgen si esto es como Falcon Crest! Ya lo veis. ¿Quién no ha pasado por esto? Comercialmente tienen muchísimo tirón en un mundo en el que no hay publicidad más poderosa que el boca-oreja.


Así pues, nos encontramos con dos tipos de sagas:

  • A lo largo de todos los libros se desarrolla una gran trama que queda inconclusa al final de cada tomo y obliga a comprar el siguiente para poder enterarte del final conservando estilo, personajes y argumento general (véase El Señor de los Anillos, Harry Potter, La Materia Oscura...).
  • Son libros más o menos independientes entre sí que conservan personajes, el universo, el estilo, aunque las tramas son diferentes y pueden, en mayor o menos medida, leerse por separado y en un orden aleatorio (Los libros de James Bond, La Saga de Ender, El Mundodisco de Terry Pratchett, El capitán Alatriste...).

¿Por qué han empezado a surgir como setas?

Hay muchas razones para ello, pero entre ellas podría decirse que el gran público está tan habituado a las películas con segundas, terceras y X partes, precuelas, spin-off's, making off's, series basadas en películas, películas basadas en series, series largas y cortas, etc., que el hecho de que una historia, independientemente del formato, sea autoconclusiva, es casi una idea revolucionaria.

Los finales ambiguos y abiertos han dado paso a la popularización del comentario "Buah, seguro que hacen la segunda parte". Incluso cuando parecía que una historia había terminado para bien, de pronto pasa ALGO que reactiva la historia de manera absolutamente inverosímil, pero que al fin y al cabo logra el objetivo: mantener al público enganchado.

El mercado literario, tras una época de franca decadencia, ha encontrado en la simbiosis marketiniana con los medios audiovisuales su salida económica y comercial más acertada. Y no me estoy refiriendo a los audiolibros.

La adaptación de los formatos argumentales televisivos y cinematográficos, y casi estilísticos, han convertido a las novelas de hoy día en guiones a medio hacer. La composición de grandes series mantienen al lector enganchado a los lanzamientos del autor casi del mismo modo, si no más fervientemente, que los espectadores de "Héroes", "Dexter" o "House". De una u otra manera se presupone que libro que tenga éxito, libro que se lleva al cine, y los autores, salvo contadas excepciones, tienden a escribir más cinematográficamente de lo que cabría esperar.

En una época en la que el cine se ha quedado sin historias que contar, la literatura sale en su auxilio para ayudarse también a sí misma.

Sartas Choriceras o Calidad en Serie

Tema peliagudo éste. La inmensa mayoría de la gente dirá que las sagas ceden en calidad a favor de lo comercial. Otros dirán que eso no tiene por qué ser así ya que hay sagas brillantes.

Ninguno de los dos bandos estaría equivocado. Hay sagas que, aunque nunca estarán en las listas de libros de obligada lectura en colegios e institutos son de innegable calidad, así como las hay que las lees porque el autor ha hecho un indudable pacto con el diablo para tenerte enganchado a tamaño bodrio (véase Eragon-Eldest o Crónicas de Idún y su secuela... (Comentario hecho con todo el respeto a sus autores, claro)).

Así pues, toca hacer la siguiente reflexión: las sagas son buenas de cara a la gloria y brillo de la historia de las letras o en cambio son un cáncer a extirpar.

Pues según la opinión de la que suscribe, ni una cosa ni la otra. Los extremos nunca son buenos y menos en algo como el arte.

Ahora bien, una cosa es una cosa, y dos, pues dos. Me explico: la institucionalización comercial de los fan-fics. No me parece una mala idea. De hecho es una idea genial. Es una manera que tienen los fans de algo de expresar sus inquietudes literarias de manera libre y gratis (esto sí que es por amor al arte), a todo el mundo que les quiera leer. Y en prácticamente todos y cada uno de esos fanfics encontraréis lo siguiente:

"DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen y no gano nada por esto".

Cuál fue mi sorpresa cuando hace ya unos meses, en una conocida librería encontré novelitas de autores siempre diferentes (y absolutamente desconocidos) de... "Amar en tiempos revueltos". Flipé. Aquella era la institucionalización del fanfic. Seguí buscando y descubrí los libros de "Xena: la princesa guerrera". Superando los accesos de náusea me di de bruces con los de "Star Wars", los de "Stargate", los de “Warhammer 40.000” y los de "Babylon 5". Respiré hondo, conté hasta 10 y reflexioné.

Ya no es que el mercado literario hubiera copiado estilos narrativos, ¡¡sino que había canibalizado por completo al celuloide!! Todas esas colecciones de libros, en teoría, se englobarían dentro del concepto de las sagas, pero, ¿hasta qué punto? Se basan en la misma serie o película, pero no tienen por qué estar interrelacionadas entre sí. Aunque utilicen a los mismos personajes ya no conforman una saga real ya que son historias totalmente independientes. En estos casos nos encontramos ante una deformación del formato. Ya no son sagas, sino colecciones, "bibliotecas" con un mismo título genérico. Pero sin embargo, se aprovechan de su tirón comercial.

Sagas buenas o sagas malas, primar lo comercial sobre la calidad, canibalización de estilos, etc... Todos leemos más o menos y pocos pueden decir que no han leído ninguna. Cada opinión es válida en una realidad que es más que evidente.

¿Cuál es tu saga favorita? ¿Cuál dejarías en el rincón más oscuro de la biblioteca más remota?

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Mary Sue's

sábado, 26 de enero de 2008

El mito y la historia

Leyendo el título parece que este post vaya a hablar de algo grande, imponente... no sé, importante. De hecho estuve a un tris de cambiarlo pero pensé: No son grandes, ni imponentes ni mucho menos importantes, pero son la sublimación del frikismofemenino adolescente (y no tan adolescente).

Y es que, amiguitos, las chicas también tienen esa época oscura en la que la fantasía recién descubierta se revuelve en su interior mezclada con las hormonas que viven en ese tiempo su momento dorado. Lo que en algunos chicos se convierte en una verdadera pasión por el heavy, las grandes espadas (pensad como Freud y acertaréis) y los héroes musculosos (hacedlo de nuevo), en las chicas se transforma en la idealización casi obsesiva de sus personajes y héroes favoritos, mucho menos musculosos, de un tipo de aventurero diferente, más "romántico" en el sentido artístico de la palabra, que mostrando una calidad humana inigualable alcanzará su objetivo de vencer al mal sobre todas las cosas con la fuerza de su voluntad y su corazón puro. Estos personajes se convierten en el amor platónico y absolutamente secreto de estas chicas ocupando así esa parte del cerebro que comparten con el cantante/actor del momento. Es hasta tierno, ¿verdad?


Pues bien, las chicas realmente frikis tienen una manera muy creativa y, a mi modo de ver, muy productiva, de expresar ese frikismo: lo novelan. Escriben páginas y páginas de intrincadas y larguísimas historias basadas en sus películas, series y libros favoritos y, por supuesto, poniendo al héroe de pro en un lugar destacado. Estas historias se llaman Fan Fiction, o lo que es lo mismo, "fanfics".Y es aquí cuando nos encontramos la expresión de ese deseo hormonado secreto (o no tanto) hacia el protade turno: las Mary Sue's.

Las Mary Sue's son una tipología de personaje que, dentro de tener una variedad interna extremadamente colorista y, válgame la redundancia, variada, sigue un canon muy característico: son personajes femeninos, alter ego de la escritora, que de algún modo tienen una relación o acaban teniendo una relación muy estrecha con el personaje protagonista adorado. Esto, como puede suponerse, acaba dando un sinfín de caras de una misma moneda. Pondré unos ejemplos para que nos hagamos una idea:

  • Mary Sue nº 1: la novia-amante-amordesuvida.
Personaje femenino que llega de pronto a la vida del protagonista como un huracán de viento fresco que le hace preguntarse cómo era que vivía sin conocer a esa ninfa que le ha descubierto el amor y todos y cada uno de los placeres de la carne (sin excepción). Puede ser del tipo tímido y adorable, o quizá la versión macarra y rebelde, pero siempre será excepcionalmente guapísima, inteligentísima, con ojos de colores imposibles y con todas las virtudes que se pueda uno imaginar. Son un tanto repulsivas de tan perfectas...

  • Mary Sue nº 2: la pariente perdida.

Desde la hermana a la tía o incluso a la madre perdida. La escritora, es obvio, adora al protagonista, pero desde un punto más maternal. Es posible que incluso sea mayor de edad o al menos mayor de 14 o 15 años. Este tipo de Mary Sue es más calmada que la anterior, pero es igual de trascendental. El protagnista jamás sabrá cómo era posible hubiera estado tanto tiempo sin el apoyo y el candor de esa hermana-madre-parienteX que acaba de aparecer. Un buen ejemplo podría ser esta tira cómica. Es muy ilustrativa.

  • Mary Sue nº 3: o su adorad@ enemig@.

Sea chico o chica, la némesis del protagonista puede convertirse eventualmente en el amor prohibido, la pasión secreta, la obsesión última. El "enemigo", personaje que ya existía en la peli-serie-libro fuente del frikismo inicial, deja de ser él mismo (abandona el canon, como se llama técnicamente) para, en un "out of character" absoluto, convertirse en el alter ego de la escritora. También reciben el nombre de "Canon Sue". En este caso, es evidente el carácter morboso de esta relación novelada. En estos casos las relaciones homosexuales son habituales, hecho que en principio no tiene por qué ser demasiado destacable; lo que choca al lector es cuando el protagonista masculino tras haber mantenido relaciones con su enemigo adorado, de pronto, y burlándose de toda ley de la naturaleza, se queda embarazado. Y los dramas posteriores de "qué hacer con el niño", " si abortar el hijo de una relación condenada al fracaso por las imposiciones de la cruel sociedad y de su mítica enemistad", "de quién demonios se levanta por las noches a calmar al bebé llorón"... sin preocuparse ni un instante cómo demonios un tío puede siquiera preñar a otro.

  • Mary Sue nº 4: Gary Stu

Es la Mary Sue nº 1 en masculino. Es menos frecuente entre las escritoras féminas, pero se ve una y otra vez en los fanfics escritos por chicos. Cumplen todas las características del tipo nº 1 pero con la peculiaridad de que las virtudes no son tanto de belleza e inteligencia (no en todos los casos, por supuesto) sino de fuerza, valentía, arrojo y habilidad. Vamos, que aparecen para ser los compañeros de fatigas del protagonista, para superar al protagonista o incluso para convertirse en la versión hipermejorada del mismo protagonista.

El mundo Mary Sue es amplio como amplia es Castilla, como podemos ver. Y esto es sólo una aproximación a la inmensidad. Sólo hay que asomarse un momento a www.fanfiction.com o a la misma Wikipedia para darse cuenta de que no es ninguna leyenda urbana.

Las Mary Sue's existen, nos rodean y es fácil identificarlas.

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