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Musiqueando en internet

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Un buen día, estando en casa de Bea-chan, nos puso música a través de una página de internet que te creaba una lista de reproducción según unos parámetros que tú introducías y, la verdad, me gustó la idea. Desde entonces, he conocido otras dos web que nos permiten acceder de forma gratuita a reproducción de música a través de internet. En esta entrada os voy a contar lo que más y menos me gusta de unos y otros.



Lux también escucha música gratix.


Los reproductores de los que vamos a hablar son tres: Musicovery, Rockola y Deezer. Voy a hablar de ellos en este orden, pues es el orden en que los conocí.




Se trata del primer portal de este tipo que conocí, a través de Bea-chan. Tiene tres formas de acceso: Anónima, registrada y registrada de pago. La diferencia entre la registrada gratuita y la de pago consiste en que, si no pagas, te crea listas de reproducción de 20 min. y después has de volver a realizar tu selección; y que la calidad de reproducción es baja (LoFi). Sin embargo, para escuchar música un rato, está la mar de bien.


Lo mejor: Tiene una selección musical chula, con muchos estilos, que tú puedes seleccionar. Tiene selección por estado de ánimo. Me encanta el aspecto del reproductor. Puedes ver cuál es la próxima canción que va a tocar. Puede decir qué te gusta y qué no.


Lo peor: La selección musical es reducida, al menos en el uso gratuito. No puedes buscar por autores, canciones, álbumes...



Aquí tenemos una selección con varios estilos. ¿A que mola el aspecto del reproductor?





Se trata de una radio interactiva española. La conocí a través de Foly, Wachinayn y Deimar. Es completamente gratuita y, además, maneja el concepto de comunidad, por lo que puedes ver la música de tus amigos y lo que ellos llaman tus "vecinos" (la gente que escucha cosas parecidas a las tuyas).


Lo mejor: Tiene una amplia selección musical. Tiene radios preconstruidas que, si coinciden con tus gustos, están bien. Puedes crear tus propias radios, en base a tus gustos. Puedes marcar lo que te gusta y busca música en esa línea. Puedes buscar por autores. Te permite compartir tus radios y escuchar las de tus amigos.


Lo peor: Ante la misma selección, la lista de reproducción suele ser idéntica. No puedes elegir que te ponga música de un solo autor. Ellos contruyen la radio, aunque sea en base a tus gustos. No puedes buscar por nombre de la canción, ni por álbum. La selección por estados de ánimo me gusta menos que la de musicovery. No puede elegir un estilo musical.



De aspecto más soso, pero la música no se acaba...





Se trata de un portal francés que conocí gracias a un amigo con el que estudio. A pesar de esta nacionalidad, tiene música de todo el mundo, lo que incluye a todos los autores españoles que he buscado. Se trata más de un catálogo de música que de una radio (aunque también se puede utilizar así), ya que te permite crear tus propias listas de reproducción con la música que elijas. También incluye el concepto de comunidad.


Lo mejor: Puedes buscar música por autor, título, álbum... Tiene una cantidad de títulos amplísima. Puedes elegir los temas que quieras para hacer tu lista de reproducción, guardarla, compartirla... Tiene discografías enteras de muchos autores.


Lo peor: Personalizar lleva mucho tiempo. Las radios no me han resultado interesantes. Tiene más publicidad.



Seleccionamos lo que nos gusta y hacemos nuestra lista de reproducción.



Si os soy sincera, yo utilizo todas. Depende cómo me pille, opto por una u otra. Supongo que con el tiempo iré centrándome más en una que en las otras, pero ahora estoy cómoda con las tres. Mi consejo es que las probéis y nos contéis en las cucamonas qué os parecen. Además, si concéis otras páginas, estaría genial que nos hablarais de ellas.

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Para todo lo demás, WTF

domingo, 2 de noviembre de 2008

Supongamos que en vuestra joven y pequeña empresa, decidís organizar una cena. No suena muy complicado, sobre todo si hablamos de, supongamos de nuevo, unas 15 personas. Pero si resulta que estas 15 personas muchas trabajan en sitios diferentes, tienen horarios extraños y una de ellas es ovolácteovegetariana, la cosa es un poco más difícil.

Primero hay que elegir el día de la cena. Para ello, cada uno manda por email sus propuestas, todas y cada una de ellas contradictorias, por lo que al final se termina haciendo una encuesta en doodle en un calendario que abarca un mes y medio. Cada miembro de la empresa gasta aproximadamente 1 hora participando en todo el proceso. Si, simplificando, aceptamos que su sueldo medio por hora es de 10 euros, tenemos con que a la empresa todo esto le ha costado (es un decir) 150 euros.


Tras la dura tarea de elegir la fecha de este magno acontecimiento, hay que elegir el sitio. Emails con sugerencias de sitios, mapa google con los sitios propuestos, encuesta, pucherazo, nueva encuesta. 2 horas por persona perdidas entre pitos y flautas. 300 euros.


Se llama, se reserva, y ya sólo hay que esperar a que llegue la fecha señalada y darse un festín. Eso sí, si alguno consigue echarle un ojo a la carta antes del gran día…


… No tiene precio.

Para todo lo demás, ya sabéis.

Historia basada en hechos reales.

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Los frikis se encuentran II: El friki del gas

martes, 7 de octubre de 2008

Hace un par de semanas que llegué de China (que está llena de chinos, para quien no lo sepa; pero llena llenita hasta arriba) y había un pesado que no dejaba de llamarme al móvil (y con la diferencia horaria, solía caer entre las 2 y las 4 de la madrugada), así que, cuando llegué, llamé al grandísimo hijo de la gran p... muralla para ver que c... cosa le estaba quitando en sueño (al menos a mí me lo había estado quitando).

El caso es que el hombre en cuestión era del gas, de esa maravillosa empresa que es Gas Natural, que te cobra hasta por respirar aire puro, porque ellos han tenido el detalle de no contaminarlo y, claro, no esperarías que esa deferencia fuera gratis. Por lo visto, me tocaba "la revisión de los 5 años que marca la ley", pero no querían que me la hiciera Repsol, sino ellos, claro. Me resultó sorprendete, porque el año pasado me hicieron una revisión para darme de alta el servicio, así que el tema de los cinco años no colaba ni para atrás...

Con lo bien que está la instalación, no sé qué quieren revisar...


Total que, aunque me toca las narices, quedo con el susodicho técnico, porque si no te amenazan con cortarte el servicio, y me pongo a esperarle cansada por el jet lag (y las nochecitas que el muy gañán me había dado) y bastante cabreada, por la clavada que me iban a meter sin venir a cuento. 

Cuando abro la puerta, ni mono ni leches, viene con su ropa de calle, sus melenitas, un poco acojonado (porque le había montado una por teléfono de aupa) y empieza a pasear su maquineja por mi cocina. Me detecta una fuga de monóxido de carbono, que resulta ser falsa porque la máquina está chunga y, antes de que pueda reaccionar y soltarle una bordería, se gira a la velocidad de Flash Gordon y me pregunta: "¿Todos esos tebeos son tuyos?"

El fontanero más friki conocido.


Claro, una maniobra así siempre te pilla a pie cambiado, así que contesto que son míos. "¿Y eso de ahí es de WOW?", me vuelve a preguntar, "Porque tengo unos amigos que juegan a eso." Le explico mi vinculación al WOW de cartas, me habla un poquito de su relación con el magic, comentamos un par de tebeos que ambos habíamos leído, resulta que su grupo de rol aún no ha pasado a 4.0... Vamos, un friki en toda regla. 

El caso es que, para mi desconcierto, y tras charlar un rato, el técnico se marcha y resulta que era un puto friki. 

Como éste, vaya...


Conclusión: No te fíes ni del del gas, que podría ser uno de esos terribles jugadores de rol que se creen superhéroes y juegan a videojuegos violentos. Asesinos en serie seguro...

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La Noche de las Colas

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El sábado que viene, día 13, se celebra por tercera vez en Madrid La Noche en Blanco, una noche llena de actividades que pretende conciliar a la ciudad con la cultura y con sus ciudadanos. Yo no sé si podré ir en esta ocasión y ya me perdí la segunda edición, pero donde sí estuve fue en la primera de todas y en la noche en blanco de 2004 en Bruselas. Así que voy a aprovechar para contaros cómo me fue en ésta primera por si a alguno le viene bien de cara a este sábado. De todas formas, la de Bruselas fue parecida, así que me imagino que las noches en blanco deben ser igual en todos los sitios. Como ya ha llovido (y granizado) desde entonces, pido perdón de antemano por la falta de detalles a causa de mi mala memoria.


Era el año 2006, el concepto “desaceleración económica” no estaba en nuestro vocabulario, y el ayuntamiento de Madrid anunciaba una gran noche de la cultura. Una noche con multitud de actividades gratuitas por toda la urbe. Iruma y un servidor, amantes como ya sabéis del arte más transgresor, no lo dudamos un instante, y tras un estudio concienzudo del programa, nos hicimos a la calle para pasar una noche en blanco.

El inicio fue esperanzador, con seres de luz y sombras escalando la Puerta de Alcalá y un encantado Palacio de Linares, pero enseguida nos dimos cuenta de que los desafíos que nos esperaban esa noche nos superaban ampliamente. Fue nada más llegar a una de las cosas que más nos apetecía ver: dos códices de Leonardo da Vinci. Nosotros, gente previsora, íbamos con tiempo de sobra, pero al parecer habíamos sido demasiado optimistas y una gran sierpe formada por multitud de personas se enroscaba ya alrededor del edificio de la Biblioteca Nacional, haciendo cola para ver los valiosos manuscritos e impidiéndonos el paso.

Lejos de desanimarnos, y contando entonces con más tiempo aún para hacer el resto de actividades que nos habíamos propuesto, nos encaminamos hacia la Plaza Mayor con la esperanza de disfrutar de una de las rutas guiadas por el Madrid más fantástico. Allí vimos sin duda un enorme monstruo mitológico, similar al que había tomado la Biblioteca Nacional. Preguntamos a una de las personas que formaban parte de la cola del terrible animal, y nos confirmó lo que ya sospechábamos: que él y todas las personas delante de él estaban para ver lo mismo que nosotros. Sólo para asegurarnos, asaltamos a uno de los (des)organizadores, que pasaba casualmente por allí, y nos dijo que no sabía qué narices hacía la gente haciendo cola, si ya les habían dicho que no quedaba ni una sola plaza para las rutas guiadas, las cuales se habían llenado con la gente que había aparecido por allí 4 ó 5 horas antes del evento.

Lo mejor, disfrutar de las actividades exteriores dando un paseo

Un poco tocados moralmente por este segundo revés, fuimos a una exposición que tenía lugar en un edificio madrileño que había estado cerrado al público los últimos años, más interesados en el edificio en sí que en la exposición. Cuando llegamos, el vacío más absoluto. Resulta que el edificio al final no había podido ser acondicionado y la exposición estaba en otro sitio.

Con la idea de evitar las risas de nuestros amigos si les decíamos que habíamos salido y que sin embargo no habíamos visto nada, resistimos el impulso de volvernos a casa con el rabo entre las piernas. Tras pensarlo un poco, fuimos a un sitio apartado pero que contaba con una buena concentración de actividades dando un paseo durante el que nos pudimos parar a ver (el final de) un concierto callejero. Cuando por fin llegamos a nuestro destino, comprobamos como efectivamente, la lejanía del sitio había evitado que hubiese mucha gente… o a lo mejor era que sus actividades no eran gran cosa… yo realmente lo único que recuerdo es una exposición que, aunque interesante, era peor de otras muchas que se pueden ver un día normal en Madrid. Otra cosa es que la exposición era un poco “dura” para ese momento, porque no sé si las 2 de la mañana es la mejor hora del día para descubrir cosas sobre… ¡fractales! (Además, nunca ocurre nada bueno a partir de las 2 de la mañana). En cualquier caso, y como nunca se acuesta uno sin saber nada nuevo, aquella noche aprendimos que la noche en blanco se debería llamar la noche de las colas, y que cualquier fractal se puede modelar con iteraciones de la forma z[i]^2=c+z[i-1]. Dos por uno.

Iruma y yo reflejados en un la bella representación de un fractal

En resumen, fracasamos en nuestra misión, al infravalorar las ganas de los madrileños a apuntarse a cualquier cosa que sea gratis. La verdad es que puede que tuviéramos algo de mala suerte, porque sé de uno que estuvo en conciertos, exposiciones y una degustación de chocolate esa noche. De todas formas, lo que sí que es un placer es poder pasear por una Castellana sin coches, tranquilamente, disfrutando de la noche madrileña. Para los que hayáis llegado hasta aquí, allá van un par de ideas si a pesar de esta desalentadora crónica queréis pasar una gran noche de las colas:
  • Pasad épicamente de las actividades. Id de bares, al cine… ¡cualquier cosa! Todo estará vacío y estaréis bien a gusto.
  • Id a un sitio apartado, pero repleto de actividades extrañas. Posiblemente haya poca gente y seas el que participe en más actividades esa noche. Sí, puede que alguna de las cosas no os atraiga especialmente, pero no está de mal dar una oportunidad a la poseía checa aunque sea una vez. ¡Olvida tus prejuicios!
  • En cualquier caso, coged una petaquita y llevad un poco de licor en ella. Os ayudará a calentaros cuando haga frío en la cola, a animaros cuando estés de bajón, a entreteneros cuando os aburráis… Y cuidado con que os vean, que ya sabéis que es ilegal.
  • Y si realmente os apetece ver una cosa concreta y que haya sido bastante publicitada, armaos de paciencia, coged un bocata y unas cervezas e id tempranito a hacer cola, puede que lo consigáis.
Yo ya veré si puedo y me apetece ir… en cualquier caso tendré cuidado por si algún amigo mío intenta convencerme para pasar una noche llena de actividades culturales. Que yo la cultura, como todo, la prefiero sin atracones.

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The wireless evolution

martes, 11 de marzo de 2008

A veces, el que aparezca en tu cara una sonrisa de oreja a oreja, depende sólo del descubrimiento de detalles. (¡Ha dicho Golf Course Of Course!, ¡Nos han enlazado desde menéame!). Este fin de semana descubrí uno de esos detalles que te hacen sonreír y quería compartirlo con vosotros:

Buscar por los cajones de mi habitación en casa de mis padres siempre tiene alguna sorpresa. Puedes encontrar la calculadora que nunca ha funcionado y que de pequeña utilizaba como si fuera un superordenador, o el reloj de pulsera en el que me imaginaba que se veía la tele (y que por supuesto también me servía para comunicarme con mis compañeros de misión), o la “moneda de la suerte” que llevé durante varios años en mi estuche del colegio.

La verdadera sorpresa llegó cuando cogí de nuevo esa moneda, y vi qué había grabado en ella.

Ameritech: The wireless evolution

El momento en que vi el reverso de la moneda, es el momento del que os hablaba, ese momento en el que aparece la sonrisa de oreja a oreja: Había una serie de fechas y de modelos de teléfono. Y además hablaba de “The wireless evolution”. Y entonces descubrí cuál era el verdadero motivo que me había impulsado a estudiar Teleco. ¡Mi moneda de la suerte fue la que me metió esas ideas en la cabeza!

Ejem, bueno, a lo mejor no… Pero, ¿a que a vosotros también os habría aparecido una sonrisa de oreja a oreja si hubiérais descubierto algún detalle parecido?

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¡Hola Mundo!

martes, 22 de enero de 2008

¡Hola Mundo!

Hemos dado el paso. Tras mucho tiempo leyendo otros blogs, y muchísimo más devorando series, pelis, anime, cómics, libros, rol y videojuegos, empezaba a picarnos el gusanillo de hacer nuestro propio blog.

Y aquí estamos, la verdad es que sin ningún objetivo predeterminado, aparte de pasar un buen rato hablando de frikadas varias. Que no es que sea eso de lo único que sabemos, pero admitámoslo, es lo que mejor se nos da. La verdad es que no tenemos muy claro cuál será el tono del blog, ni si nos vamos a centrar más en unas cosas u otras; pero creemos que lo mejor es ponernos a escribir ahora que nos apetece, y ya veremos dentro de un tiempo en qué se convierte esto.

Dicho esto, sólo cabe esperar que no nos desanimemos, que nos dure mucho la ilusión por compartir nuestras cosas por aquí, y que tengamos un montón de lectores :)

Saludos!

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