Ha acabado Battlestar Galactica.
Ayer vi el último episodio. Un final bueno (que no perfecto) que hace de broche final para la que, en mi opinión, es la mejor serie de televisión que he visto. Esta no es una reseña de ese último episodio, cualquiera que siga la serie va a verlo, y va a tener sus opiniones al respecto.
Ayer vi el último episodio. Un final bueno (que no perfecto) que hace de broche final para la que, en mi opinión, es la mejor serie de televisión que he visto. Esta no es una reseña de ese último episodio, cualquiera que siga la serie va a verlo, y va a tener sus opiniones al respecto.
El único propósito de esta (espero que corta) entrada es hacer proselitismo de la serie. Porque cualquiera que no la haya visto debería hacerlo. Porque, aunque lo parezca, no es una serie de ciencia-ficción, es una serie de personajes, de seres humanos. Y es probablemente esto lo que la hace tan grande. Un cúmulo de personajes (Gaius es mi favorito) interesantes, profundos, complejos nos van mostrando a través de sus virtudes y sus defectos, de sus decisiones y de lsu forma de afrontar las consecuencias de las mismas, lo que significa ser humano.
Partiendo del tópico más tópico de la ciencia-ficción, la raza de robots que se rebela, Battlestar Galactica nos transporta en un viaje en el que el espacio no es una frontera a explorar sino la última esperanza que queda. En este viaje se tratan sin despeinarse temas como la libertad, el sacrificio, la esperanza, la guerra contra el terrorismo, el aborto, el racismo y, por encima de todo, la fe y la religión.
Una serie que mantiene el ritmo durante sus 4 temporadas, en la que conviven la mejor acción con un trasfondo fascinante, y que debería ser visionado obligado para todo el mundo.
Le estaré eternamente agradecido al amigo que, tras años de insistir, tuvo que prácticamente obligarme a ver los primeros episodios. Qué tonto había sido hasta entonces.
Una serie que mantiene el ritmo durante sus 4 temporadas, en la que conviven la mejor acción con un trasfondo fascinante, y que debería ser visionado obligado para todo el mundo.
Le estaré eternamente agradecido al amigo que, tras años de insistir, tuvo que prácticamente obligarme a ver los primeros episodios. Qué tonto había sido hasta entonces.


