Mostrando entradas con la etiqueta anime. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anime. Mostrar todas las entradas

Tentáculos: El arte y la historia

jueves, 24 de septiembre de 2009

Es bien conocida por todo aficionado a la animación japonesa (y, por desgracia para ellos, por algunos no aficionados también) cierta predilección especial por el uso de tentáculos en las escenas, hmmm, digamos, subidas de tono. Éste es un tema que, a pesar de haber sido ya tratado por otros historiadores, como Muñoz et. al., desde La Isla de los Monstruos pensamos que no ha recibido el estudio que se merece. Múltiples disciplinas del saber, como la antropología o la anatomía podrían adquirir valiosos conocimientos del estudio de este fenómeno.

Sin embargo, dejaremos (por el momento) dichos temas a parte, y nos centraremos en nuestra especialidad: la historia. Para poder entender el tentáculo, primero hay que estudiar sus orígenes, comprender cómo ha llegado ser. La mayoría de los estudios coinciden en situar el origen de los tentáculos en la prohibición por las leyes japonesas del uso de genitales reales en las escenas de sexo, actuando los tentáculos como sustituto.

Pero nada más lejos de la realidad. En La Isla de los Monstruos, tras un conciencudo proceso de investigación, hemos encontrado la auténtica raíz del fenómeno. Sin embargo, dado que la documentación gráfica que se adjunta, a pesar de haber sido ligeramente censurada, podría herir las sensibilidades de algún lector (mejor dicho, de el único lector que tenemos), ésta se encuentra tras el salto. Hagan click bajo su propia responsabilidad.

¿Listos? De acuerdo, proseguimos. Los escalofriantes resultados de nuestra investigación muestran que este fenómeno es mucho más antiguo de lo que podíamos imaginar. Hemos logrado trazar la primera representación de un encuentro sexual entre tentáculo y hembra humana al año 1820, estando presentes en un grabado en madera titulado El Sueño de la Mujer del Pescador. Esta obra pertenece al estilo ukiyo-e y está atribuida a Hokusai. Sí, el autor de esta famosa ola.



Los lectores más avezados notarán que no he censurado esta obra. Al fin y al cabo, es arte, ¿no? Sin embargo, me he visto en la obligación de sí hacerlo con una imagen de la que probablemente sea la obra animada más famosa que trata el tema que nos ocupa: Urotsukidoji.



¿Podría ser esta obra no una simple creación pornográfica encaminada a fomentar el onanismo entre depravados nipones? Quiza sea arte, sólo que mal entendida.

Es más, atrevámonos a ir un paso más allá. Las sensibilidades artísticas que el dibujo, o incluso la animación pueden transmitir, también pueden hacerlo auténticos seres humanos a través del cine. Y, como es lógico, tal posibilidad no podía sino ser explorada: Urutsujidoi, Live Action:



¿Y qué podemos concluir de este estudio? Nada más y nada menos que la escalofriante realidad: Los japoneses poseen una sensibilidad artística a años luz de nuestras pobres expresiones occidentales.

Deberíamos estar avergonzados.

Leer más...

Una nueva forma de distribuir anime

sábado, 16 de mayo de 2009

Los aficionados al anime "más frikis" adoramos los fansubs. Nos ofrecen un conjunto de ventajas a las que las emisiones por televisón (en abierto o de pago) y las ediciones en DVD no pueden aspirar: Distribución digital poco tiempo tras la emisión en Japón y unos cuidados subtítulos.

Pues parace que por fin las empresas se han dado cuenta de esto. Recientemente The Licensing Machine (del grupo Panini) ha adquirido los derechos para la distribución en toda europa de una de las series más en boga en estos momentos: Full Metal Alchemist Brotherhood. El remake de una de uno de los mayores éxitos de los últimos años.



Y la sorprendente novedad es el método de distribución que van a seguir. Además de las habituales emisiones en TV (probablemente en Animax) y la venta en DVD, también ofrecerán, a partir de hoy mismo (16 de Mayo de 2009), los episodios en alta definición en versión original subtitulada en 11 idiomas en su propio canal de Youtube. Y lo que es mejor, tras una primera semana en la que subirán un episodio cada día, el resto de episodios aparecerán tan sólo 3 días tras la emisión en Japón.



Parece increíble, pero es cierto.

Úna grandísima noticia y una iniciativa que ójala no sea la última vez que veamos. Si más distribuidores toman ejemplo los que hacemos fansubs tendremos los días contados. Pero, esta vez, por una buena razón.

Ya no haremos falta.

Leer más...

Saikano: Sobre el amor. Sobre la guerra

lunes, 21 de julio de 2008

¿Y si empezamos a gustarnos?

Shuji es un chico callado, tímido y quizá hasta antipático. Chise es una chica pequeña, miedosa, torpe y tan tímida como Shuji. Además, nopuede parar de pedir perdón por todo. Desde hace 5 días son novios. Dos chavales de instituto normales que intentan llevar a duras penas una relación normal. Y de por sí eso ya es bastante difícil. Pero es que además hay algo que va mal. Muy mal.

Chise.

Además, ahora mismo no podemos ni usar móviles ni conectarnos a Internet.
Algo va mal con el mundo y algo va mal con Chise. Desde el primer momento este anime nos tira a la cara una serie de detalles que quizá pasemos por alto, pero que nos dan la clave, poquito a poco, de lo que está pasando. Algo le pasa al mundo; unos camiones del ejército bajando por la cuesta que lleva al instituto, por la noche no hay nada que hacer al no poder usar teléfonos móviles o conectarse a Internet, la programación televisiva no consta más que de reposiciones...

Y algo le pasa a Chise; se ha hecho unas heridas en las rodillas, aparentemente sin importancia, y un hombre que no hace más que secarse el sudor de la frente parece observarla de manera casual. Y con estos pequeños detalles se delatan los cambios. cambios que se desvelarán en los últimos segundos del primer episodio, que darán explicación a esa sensación extraña que hasta ahora nos había transmitido, y que acabarán conformando uno de los momentos más emocionantes de la historia de la animación.

Y vemos de qué trata en realidad esta historia, nos habla del amor. Pero, sobre todo, nos habla de la guerra.


Shuuji.

En este lugar… decidimos marcar un comienzo.
Y lo más fantástico de la historia de amor que nos pinta es como, a pesar de lo imposible que resulta, consigue hacerse creíble. Tremendamente creíble. Tanto es así que es imposible no conmoverse con ella, y no porque la especial (e imposible en nuestro mundo) problemática que atraviesa esta pareja te haga compadecerles, sino porque sus sentimientos y su manera de llevar la relación son tan mundanos, tan realistas, que no puedes evitar identificarte, aunque sea sólo en algún momento, con ellos. O como mínimo, empatizar. Te involucras tanto con ellos que te dan ganas de cantarles las 40 cuando se comportan de una manera en la que no crees que deberían hacerlo.

Si alguien espera encontrar aquí una estúpida y cursi historia de amor, se ha equivocado. Lo único que va a encontrar son dos personas, tan desesperadas por fortalecer los lazos que los unen que son capaces de intentar desafiar a su destino.

Quiero ir a la guerra... para protegerte.
Y por encima de todo está la guerra. Una guerra cuyo origen, motivos o enemigos no nos cuentan en ningún momento. Y esto es así porque no importan en absoluto, ni esta guerra ni en ninguna otra. Así es como se refuerza la idea que se desea transmitir, la idea de que la guerra no es sino un sinsentido, que no hay razones que puedan explicarla ni excusarla, y que no trae más que sufrimiento, dolor y muerte. Dicha guerra es mostrada tanto desde los ojos del que la combate, como del que espera su regreso en casa. Y demuestra que, en contra de lo que se nos quiere hacer creer habitualmente, no tiene nada de romántico.

Una historia de amor...

Sayonara...
"Sayonara" es el título de la canción de cierre de esta serie, y también es una palabra japonesa que sirve de despedida. Sin embargo, no es algo que le digas a un compañero de trabajo cuando te marchas a casa o a tu pareja después de separaros al final de una cita. La traducción más aproximada de "sayonara" es "hasta siempre". Un saludo que dices a alguien al que no esperas volver a ver jamás. Al que aprecias y quieres, pero que no cuentas con volver a ver. Es, en definitiva, una palabra triste. Y esa tristeza es la que consigue transmitir esta canción. Una canción que yo no puedo escuchar sin que se me encoja el corazón. Un broche de oro para una banda sonora sublime, sin la cual la historia no sería ni la mitad de conmovedora de lo que es.

La última canción de amor este pequeño planeta.
Éste es nombre completo de la serie traducido al español: "El arma definitiva. La última canción de amor de este pequeño planeta." Un anime con una dirección espectacular, que se funde episodio a episodio sin interrupciones, sin pausas, que fluye tal y como lo hace la vida misma, que sabe nada de capítulos. Con unos diálogos profundos y emotivos interpretados por unos personajes enormemente desarrollados y dibujados con unos preciosos tonos pastel que se desarrolla al ritmo de una magnífica banda sonora.

Por si fuera poco, desemboca en uno de los finales más demoledores que la animación japonesa (famosa por dejar finales abiertos o blandos) nos ha regalado. Pero eso sí, es una historia que hará llorar a prácticamente todo el mundo y que incluso puede llegar a hacer sufrir en exceso a los más sensibles. Una auténtica tragedia. Lo que es seguro es que a nadie dejará indiferente.

Una obra maestra altamente recomendable.

...y sobre todo de guerra.

Lo siento, se les había acabado el café.
Y pasando a temas más técnicos, la serie consta de 13 episodios de 20 minutos que en su día fueron emitidos en televisión y está basada en un manga del mismo nombre que ha sido editado en España por la editorial Glenat en 7 tomos en una edición bastante cuidada bajo el nombre de "El Arma Definitiva". Además de esta serie se han producido también 2 OVAs de 30 minutos que cuentan una historia paralela. Ni la serie ni los OVAs han sido licenciadas en España y podéis encontrarlos fansubtitulados. Como siempre, barriendo para casa, diré que en Anime Rakuen hicimos una versión de la misma hace relativamente poco que aún podéis descargar y de la que me siento especialmente orgulloso.

Título: Saishuu Heiki Kanojo

Género: Seinen (Para adutos), drama, romántico, bélico, vida estudiantil

Duración: 13 episodios de 24 minutos, OVA de 2 episodios

Año: 2002 (serie), 2005 (OVA)


Leer más...

Carlos Núñez y los Cuentos de Terramar (II)

martes, 29 de abril de 2008

Hace poco hablé de Carlos Núñez y los Cuentos de Terramar (tranquilos, no me extendré mucho más). Pues bien, tras escribir aquella entrada y conseguir la banda sonora de la película, descubrí algo más. Y es que aquel no era el único álbum inspirado en la película o con música de la misma. Tras ayudar en la realización de la banda sonora, Carlos creó otro disco completamente nuevo basado en el apartado musical de los Cuentos de Terramar titulado Melodies from Gedo Senki.


Tras buscar, logré encontrarlo, y lo compré sin pensármelo dos veces. Hoy ha llegado a mi casa un paquete desde Japón. Ya os podéis imaginar lo que contenía. Poco puedo decir que no haya dicho ya, pero no podía por menos que compartir al menos una canción con vosotros. No es mi favorita o la más representativa del disco, pero así variamos. Se llama スパニッシュ・ドラゴン, Spanish Dragon, el Dragón Español.



Este disco, que se presentó el 9 de Mayo del 2007 en la sala de conciertos de la NHK en Tokyo es mejor aún, si cabe, que la banda sonora en la que está inspirado.

Es una pena, una auténtica pena, que no esté disponible fuera de Japón.

Leer más...

Carlos Núñez y los Cuentos de Terramar

domingo, 30 de marzo de 2008

Hace poco mi hermana me regaló el DVD de Cuentos de Terramar (edición dos discos). Estaba deseando verla. Esta película, titulada Gedo Senki en versión original, es la primera obra del hijo de Hayao Miyazaki (Mi Vecino Totoro, La Princesa Mononoke, El Viaje de Chihiro...), Goro, y última película del Estudio Ghibli. Está inspirada en los Cuentos de Terramar, obra de la escritora Ursula K. Le Guin. Y la verdad es que ha levantado bastante polémica. Después de haberla visto puedo decir que, sin ser una obra maestra, es una película bastante decente que se deja ver, y que está a la altura para ser una primera dirección. Su mayor problema es que se llama igual que cierta saga de libros con la que, al parecer, no es demasiado respetuosa.

Pero hubo algo que me fascinó de la película, y que le hizo ganar muchos puntos en mi apreciación: su increíble banda sonora. Una mezcla de ritmos celtas que me dejó encantado. Pues bien, tras acabar de ver la película inserté el segundo disco (el de los extras) y vi que había un reportaje dedicado a la creación de la banda sonora.

Cuentos de Terramar.

Nunca me había alegrado tanto de tener la edición con extras de una película. Aquel documental me encantó. Me gustó mucho más que la película en sí. En él se explicaba cómo, durante la realización de la misma, el compositor, Tamiya Terashima, se encontraba en una situación de difícil salida. Su partitura no podía ejecutarse en el instrumento para el que la había concebido, la gaita, por limitaciones de la misma. Consultaron a expertos en el tema, pero no pudieron encontrar una solución, aquel instrumento no podía reproducir unos tonos tan bajos.

Pero casualmente se encontraba en Japón haciendo una gira Carlos Núñez, un músico español, y uno de los mejores gaiteros del mundo. Le pidieron que se acercara al estudio de grabación y les ayudara con su problema, a lo que éste accedió.


Comenzó a ayudarles con su problema sugiriéndoles que quizá la gaita irlandesa pudiera llegar a los tonos que ellos necesitaban. Tras esto, se mostró interesado en la partitura, la leyó, y comenzó a tocarla. Estaba muy interesado en ella. Tras acabar de tocarla pidió escuchar la grabación y, de repente, le surgió una idea. Tomó de nuevo la partitura y, tras estudiarla de nuevo, se levantó y fue corriendo a efectuar otra grabación.

Le había cambiado la cara por completo. Goro no entendía que le pasaba y se levantó, expectante. Carlos desmontó la gaita que había traído, y le quitó la boquilla, tocando sólo con ella. Empezó a interpretar la melodía, primero siguiendo la partitura al detalle, pero luego comenzó a improvisar.

Carlos Núñez interpretando sólo con la boquilla de la gaita.

Cuando acabó el compositor parecía estar llorando, y no era para menos. Era así exactamente como tenía que sonar su melodía, y aún más, porque Carlos había improvisado sobre ella. Fue un momento espeluznante, que me dejó con la boca abierta y la carne de gallina. Hay pocas cosas comparables a contemplar a un verdadero artista envuelto en su don, improvisando sobre la marcha, dejándose llevar por su propio arte. Si produjo en mí un efecto tan profundo no quiero ni imaginar lo que sintieron los que le estaban viendo en directo en ese momento.

Ahora la producción de la banda sonora ya podía continuar, hasta acabar convirtiéndose en la obra maestra que al final ha sido. Quedaron encantados con Carlos, que quedó en enviarles nuevas variaciones con otros instrumentos grabadas en España, dónde dispondría de todos ellos. El propio Carlos también acabó muy contento, afirmando que esta reinterpetación que estaban llevando a cabo los japoneses, incorporando su especial sensibilidad, de los viejos sonidos celtas era fascinante, refrescante e innovadora, creando una mezcla de la que los occidentales jamás hubiéramos sido capaces.

Sin poder contener las lágrimas de la emoción.

Estoy completamente de acuerdo. Y, para acabar, os dejo con una de las canciones de la banda sonora: 真の名, shin no mei (El nombre verdadero, de algo me tenía que servir el japonés :P). Si sólo vais a escuchar unos segundos de la canción, os recomiendo que saltéis al minuto 4:10 dónde podréis oír a Carlos en todo su esplendor. Aún así, si podéis, escuchadla entera, no os arrepentiréis.



Goro Miyazaki, visiblemente satisfecho.

Leer más...

Videos en la PSP (y otros...)

martes, 29 de enero de 2008

Hace relativamente poco (por mi cumpleaños) me apunté a la fiebre PSP (me consta que al menos 3 consolas fueron adquiridas en esas fechas en mi círculo de amistades) y compré una. Una de sus aplicaciones más interesantes es el poder ver videos en ella (mejor repantingado en la cama antes de irse a dormir). Sin embargo, no podemos pasarle los videos que tenemos en el PC tal cual, sino que necesitamos recomprimirlos, es decir, pasarlos a un formato especial que la PSP pueda reproducir.

Tras un poco de investigar por aquí y por allá, descubrí el RipBot264. Un programilla ideal para pasar videos a la PSP (y otros cacharros) y totalmente apto para torpes. Instalarlo es muy fácil, te lo bajas de aquí y lo descomprimes en la carpeta que más rabia te dé. Después, en el caso de que no los tuvieras ya (poco probable, ya que vienen incluidos en CCCP, el pack de codecs de referencia), te instalas también el Avysinth y el FFDShow. Y a correr.

Nada más abrirlo veremos esta pantalla:



En ella podemos controlar la cola de videos a recomprimir. Hacemos click en el botón Add para añadir uno a la lista y pasaremos a...


En la que se encuentran una serie de botones. A la derecha de dónde pone Video hacemos click en un botón etiquetado como ... y se mostrará una ventana en la se puede elegir el archivo de video que queremos recomprimir. A la derecha de Audio tenemos otro botón igual, éste por si queremos poner como pista de audio una distinta a la que trae el video por defecto. En, por ejemplo, otro idioma. Debajo de Video hay una lista desplegable de opciones titulada Profile, en ella se puede elegir el dispositivo (cacharro) para el que queremos sacar el video. Para este tutorial he escogido PSP, pero se puede recomprimir para iPod, PS3, AppleTV y algunos más. A la derecha de esta lista de opciones otra igual para el audio. Ésta recomiendo dejarla tal cual está:


Un poquito más abajo en la parte de la izquierda podemos cambiar el modo en el que se llevará a cabo la compresión (mejor dejarlo a 2 pasadas, da más calidad) y el bitrate (sale seleccionado en la siguiente imagen) que queremos dedicar al video. Esto es, cuantos kilobits por segundo queremos que ocupe el video. Cuantos más, mejor se verá el video, pero más espacio ocupará. Con 384 se ve muy bien cualquier cosa que le quieras meter a la PSP y te quedan los capítulos de 25 minutos en unos 90 MB. Si no eres tan sibarita como yo, con 256 también te debería valer. Para preparar videos para cosas que no sean la PSP experimenta un poco con los bitrates, teniendo en cuenta que no es lo mismo ver una peli en un iPod que en la pantalla gigante que tienes enchufada a la Xbox 360.


Tras esto hacemos click en el botón Properties y nos aparecerá una pantalla como la siguiente:


Aquí podemos toquetear muchos detalles de la compresión (sólo usuarios avanzados), pero en general sólo nos interesará variar un campo, el llamado Resize (se encuentra seleccionado en la imagen) que mostrará las resoluciones apropiadas para la relación de aspecto del video que hayamos elegido. En nuestro caso seleccionamos la apropiada a la PSP.


Tras esto sólo nos queda hacer click primero en OK y, de vuelta en la pantalla anterior, elegir dónde vamos a guardar la película y con qué nombre haciendo click en el botón ... que se encuentra abajo a la derecha, en la zona en la que pone Output. Después hacemos click en Done y ya tenemos el video añadido a la cola de compresión. Para empezar a comprimir sólo tenemos que darle a Start y esperar. Por último, se puede editar un video ya añadido con Edit, eliminarlo de la cola con Remove y marcar la casilla Shutdown when finished para que el PC se apague automáticamente al acabar. Ideal para dejarlo por la noche (puede tomarse su tiempo).

Ya no hay excusa para ver esa peli o esa serie en el transporte público o cómodamente tumbado en el sofá.

Leer más...

Honey & Clover: Miel sobre hojuelas

miércoles, 23 de enero de 2008

Reseña: Honey & Clover (Anime)

Es innegable que de un tiempo a esta parte se ha producido un vuelco en el mercado del entretenimiento audiovisual occidental. Cada vez más y más creatividad, energía y, por qué no, presupuesto se ha ido desviando desde el ámbito del cine hasta el de las series de televisión. Y el caso es que ha dado muy buen resultado.


Conscientes de esta situación en la cadena de televisión japonesa Fuji TV decidieron intentar llevar esta fórmula de éxito al campo del anime, tomando buena nota de qué es lo que habían hecho bien los productores americanos. Para empezar, plantearon un programa que se emitiría por la noche, en horario de máxima audiencia llamado “NOITAMINA” (Animation al revés), y crearon Honey & Clover, la serie que nos ocupa, para emitirla en dicha franja horaria, que, aprovechándose de esto, podría dedicarse a un público más adulto del habitual.





Intentando evitar que la calidad de la animación decayera con el paso del tiempo, contrataron a 20 estudios de animación distintos para que hicieran el trabajo (entre ellos algunos de gran importancia como Gainax). Además, imitando el modelo americano, emplearon a 18 directores, casi a uno por episodio. Con tal elenco de creativos, estos podían centrarse en hacer realmente bien su parte y olvidarse del resto de problemas. Por último, licenciaron una gran cantidad de canciones más o menos antiguas de grupos de J-Pop para que el apartado musical de la serie fuera agradable y variado, sin tener que recurrir a las caras composiciones ex profeso.


Tras todo esto, ¿consiguieron su objetivo?


El argumento de Honey & Clover (serie basada en el manga del mismo nombre) se centra en la vida de tres estudiantes universitarios, Takemoto, Morita y Mayama, que comparten piso, y que estudian en un campus en el que hay una facultad conjunta Bellas Artes y Arquitectura. Takemoto en su segundo año de carrera, Morita, un repetidor compulsivo en su séptimo año y a punto de ser expulsado, y Mayama a punto de graduarse.


En torno a estos tres personajes irán surgiendo muchos otros, compañeros de clase, de trabajo, profesores… y veremos cómo todos ellos se enfrentan a las dificultades de la vida universitaria, cómo reacción ante los sentimientos de los demás y cómo maduran, cada uno a su manera, viviendo la vida cómo mejor saben hacer. En resumen, vemos cómo intentan encontrar respuesta a esas preguntas que todos nos hacemos: ¿Qué quiero hacer? y ¿Quién quiero ser?


No hay más. No hay terribles conspiraciones que desenmascarar o épicas aventuras que vivir, eso es todo. Pero es en esta sencillez dónde la serie encuentra su mayor fuerza. En esa sencillez y en sus personajes. Unos personajes tan reales que es imposible no verse a uno mismo y a los que nos rodean en al menos algún aspecto de ellos, así como es imposible no pensar sobre nuestra propia vida al ver cómo afrontan las suyas.


Pero por otra parte quizá la mayor pega de esta serie esté precisamente en uno de sus personajes: Hagu. Un ser tan irreal e imposible que choca de frente con la increíble naturalidad y humanidad del resto del elenco y, aunque acabas aceptando su existencia, no consigues quitarte de la cabeza la fuerte imagen de anacronismo que representa.


En el aspecto gráfico la serie es inmejorable, unos fondos preciosos, una animación de calidad y estable durante todo el desarrollo de la misma y un estilo que parece pintado en acuarela, con tonos suaves y relajantes. La música es buena, con abundantes insert songs que ayudan a mantener la emoción de ciertas escenas. La canción de apertura tiene muy buen ritmo (y un video-clip inolvidable) pero se ve superada por las canciones de cierre, auténticas obras de arte, especialmente la de la segunda temporada.


En resumen, una serie con sentido del humor que te hará reír más que la mayoría de las comedias, pero al mismo tiempo con una parte trágica que te llegará al corazón más que la mayoría de los dramas, y que te hará ver tu propia vida con otros ojos. Altamente recomendable para, eso sí, un público que haya experimentado o esté experimentando lo que significa convertirse en un adulto.



Yo, como universitario que ha tenido los mismos (o casi) problemas a los que se enfrentan los personajes de la serie, me he visto especialmente reflejado en ella. El proceso de maduración de Takemoto, la respuesta ante un amor no correspondido de Yamada o la responsabilidad ante los demás de Mayama... Todo un logro.


Por tanto, los directivos de Fuji TV consiguieron su objetivo, tanto es así que la serie acabó siendo una de las más populares en su año de emisión, el 2005, repitiendo el éxito con su segunda temporada en el 2006.


Título: Honey & Clover

Género: Josei (Para mujeres adultas), drama, comedia, vida estudiantil

Duración: 24 + 12 episodios de 24 minutos, 2 episodios extras

Año: 2005-2006

Leer más...